Editorial
Queremos dejar en claro nuestro compromiso con el valor literario de los textos que se publican aquí. Los Intravenosos no somos partícipes de publicar cualquier trabajo. Puede ser que nos equivoquemos, pero se trata de un proceso que iremos mejorando en cada número. No porque seamos amigos, compañeros, vecinos, conocidos, cuates, o no tan cuates, publicaremos sus textos. Estos no son los parámetros que utilizamos. Al recibir los textos, éstos son revisados no sólo por los editores (o sea nosotros); además los revisa un comité de seis compañeros que se dan a la tarea de dictaminar y resolver si los textos tienen, o no, valor literario para ser publicados en la Intravenosa. No nos disculparemos porque salió tarde este número: no quisimos cometer los mismos errores que en la anterior; tampoco pondremos una fe de erratas: son cosas que pasan, porque como dice Cesare Pavese “todo principio es esperanzador porque es auroral”. Así pues, aquí les va la segunda Intravenosa. Dispónganse a sacar navajas, cuchillos, tijeras, o lo que usen regularmente ya que las críticas, comentarios, chismes, reclamos, etcétera, serán malvenidos, pero tengan la seguridad de que las recibiremos y las tomaremos en
cuenta, si es el caso. Saquen sus ligas y agujas que la Intravenosa ya está aquí.
INTRAVENOSA II
cuenta, si es el caso. Saquen sus ligas y agujas que la Intravenosa ya está aquí.
INTRAVENOSA II
